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Hijo del Trueno
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Istvan Szálasi (Cambio de apellido)

el 14/4/2010, 16:52
El viejo Istvan pasaba las que imaginaba serían las últimas décadas de su vida, a las orillas del Danubio, a las afueras de Visegrád, la fortaleza medieval que antaño fue hogar veraniego de reyes y gobernantes.

Pasó toda su vida huyendo de las responsabilidades y los absurdos conflictos del hombre, aislándose en los poblados bosques de una Centroeuropa en plena ebullición. Habían dejado atrás dos guerras en este mismo siglo, y la propia Hungría había cambiado mucho.

- Fue durante su servicio militar, en 1941, cuando se vio a sí mismo en medio de una lluvia de balas en algún lugar de Europa, cuando se dio cuenta de la inutilidad de todo conflicto armado. El hombre había nacido para matarse a sí mismo, y una gran guerra no cambiaría el orden de las cosas.
Con estos pensamientos en la cabeza, Istvan desertó y huyó por toda Europa hasta regresar a su patria.

Sabiéndose hombre muerto si le cogían, el entonces joven soldado se refugió en los bosques alrededor del Danubio, sin un hogar fijo en el que vivir.

Sobrevivió como pudo; por supuesto, durante los primeros meses pasó hambre, enfermedad y otras penurias, pero esto sólo le hizo más fuerte. A lo largo de los años, décadas quizá, aprendió a vivir como un ermitaño o un animal, casi perdiendo la noción del tiempo, y sobre todo, su humanidad.

Cuando se topó, de forma fortuita, con aquel extraño hombre, en mitad de una luminosa noche húngara, reaccionó como cualquier animal acorralado: con furia.
La corta pelea terminó con aquel hombre hirsuto clavándole los colmillos en el cuello.

Istvan, sumiso a causa de la extraña sensación y la derrota en el combate, observó con incredulidad cómo el depredador se rasgaba la muñeca, dejando brotar un grueso hilo de sangre, y ofreciéndosela al ermitaño; las palabras que surgieron de la boca apenas resultaron inteligibles para un hombre que llevaba décadas aislado, sin oír más que sus propios gruñidos y los sonidos del bosque y huyendo de cualquier presencia humana por miedo a las consecuencias de su deserción.

La espiral de ira, dolor, hambre y miedo que inundaron el alma de Istvan Szálasi sólo fue superada por el inmenso pesar que sintió al recibir el denominado Abrazo.

Aunque su amo debió quedarse junto a él para adoctrinarle en su nueva forma de vida, no lo hizo; desapareció tan repentinamente como había aparecido meses atrás, para no dejar rastro.
Istvan se retorció durante días de hambre y dolor, atormentado por una sensación que no había sentido sangre; vomitaba todo aquello que comía o bebía, y terminó refugiado en lo más profundo de una gran madriguera de algún oso que ya no estaba allí.

Cuando fue encontrado, varios días más tarde, estaba desnutrido, a punto de morir. Entonces, su benefactor le dio a probar de nuevo del poderoso manantial de la vitae, y la fuerza volvió a Istvan como un torrente de energía pura.

Desde entonces, su mentor, [introducir nombre] le adiestró en el manejo de sus habilidades y le educó en el mundo de los vástagos de Caín y sus intrigas; en pocos años llegó el momento de convertirse oficialmente en un miembro de la Camarilla, y su mentor llevó a Istvan ante el príncipe de Viena. Su mentor ocupó el puesto de sheriff, una autoridad de bajo rango en la Camarilla.

Unas palabras poco juiciosas y una actitud altiva, y todo se acabó. La mirada fulminante que le lanzó el príncipe cuando Istvan habló, dando la impresión de ser alguien pretencioso y con espíritu "trepa".

El gangrel abandonó la presentación con la sensación de temor que le acompañaría los siguientes largos años...
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